Lactancia Materna – También es Cosa Nuestra

En el post de hoy voy a hablaros de la lactancia materna frente a las llamadas «fórmulas» o «leche artificial», que creo que, en mi modesta opinión, es una manera más cruda y, por qué no, cruel de llamar a este tipo de productos. No hay duda de que la leche materna es la mejor alimentación que se le puede dar a un bebé recién nacido hasta, como mínimo, los 6 meses de vida, y no hay duda tampoco de que gracias a la ciencia, aquellas madres que no pueden, por diversos factores, alimentar a sus hijos con su propia leche, existe una alternativa para que los bebés puedan tener, al menos, lo mínimo que necesitan para su desarrollo. Pero vamos a entrar un poco en detalle y también plantear esto desde el punto de vista del padre, porque la mayoría de nosotros, antes de tener un bebé, y muchos incluso una vez el bebé ha llegado, no tenemos ni idea de qué va todo ésto.

Una de las preguntas que los padres, en nuestro papel de acompañantes durante el embarazo, vamos a escuchar es «y tú ¿vas a darle el pecho al bebé?» Por si hay dudas, casi en un 99% de las veces, la pregunta no nos la harán a nosotros, así que estad tranquilos. Si lo pensamos bien, y usamos la lógica, lo normal sería que todas las madres le dieran el pecho a sus bebés, porque… para eso la naturaleza los ha puesto ahí. Pero hoy en día se plantea como una opción porque se tienen en cuenta diversos factores, como pueden ser posibles problemas físicos que pueda tener la madre o situaciones laborales no compatibles. Cuando el motivo, y aquí entramos en polémica, es únicamente la «comodidad para la madre», yo personalmente no lo entiendo. Veamos algunos datos interesantes que a los padres no nos explican pero que también deberíamos saber para crearnos una opinión propia:

LECHE MATERNA – BENEFICIOS PARA EL BEBÉ

  • La leche materna tiene anticuerpos, que al mamar pasan al bebé y ayudan a su sistema inmunológico frente a enfermedades, lo que viene a ser un subidón para sus defensas.
  • La leche materna contiene probióticos, que ayudan a los intestinos a combatir la proliferación de bacterias dañinas para el cuerpo del bebé.
  • La mayoría de bebés digieren mejor la leche materna que las fórmulas, evitando así los famosos cólicos nocturnos, vómitos y otros problemas gastrointestinales.
  • La leche materna tiene lactosa, suero, proteína de caseína y grasa, un cocktail nutricional perfecto para el bebé. Además tiene múltiples vitaminas y minerales.
  • Como la madre tiene una alimentación variada, el bebé será menos propenso a tener alergias e intolerancias, pues va consumiendo en pequeñas dosis a través de la leche, las sustancias que contienen los alimentos que ingiere la madre y su cuerpo se va habituando progresivamente a ellas.
  • Y algo contra lo que las fórmulas no pueden competir, la leche materna contiene células vivas, como glóbulos blancos, células madre y micróbios (de los buenos). Se ha demostrado que si un bebé está enfermo (para que no se me echen encima los radicales de los biberones, no estoy hablando de enfermedades graves) y toma leche materna, su nivel de anticuerpos, y en algunos casos, los anticuerpos específicos que ya disponga la madre para combatir dicha enfermedad, aumenta y puede curarse de una forma más efectiva.
  • Por último, y no por ello menos importante, dar de mamar crea un vínculo madre-hij@ que ningún biberón puede igualar, sirve de efecto calmante y tranquilizador para el bebé, ayuda a conciliar el sueño en momentos de cansancio de una forma placentera (en los que el niñ@ no es capaz de hacerlo por si mism@) y el factor psicológico que supone para ambos es, si se consigue hacer de forma no dolorosa, una de las experiencias más bonitas para las dos partes implicadas en el proceso.

FÓRMULA – «BENEFICIOS» PARA EL BEBÉ

  • Si es totalmente imposible que la madre de el pecho al bebé, éste no se muere de hambre.
  • Contiene los nutrientes básicos necesarios para la alimentación del bebé.
  • Hay gente que considera «bueno para el bebé» darle fórmula porque así el padre también puede darle de comer si la madre no puede por algún motivo y tener su momento de protagonismo en la alimentación de su hij@ en sus primeros meses de vida (ésto debe verse únicamente como una opción ante un problema de la madre, no como algún tipo de derecho que podamos reclamar los padres, no es nuestro papel natural alimentar a nuestros bebés en esta época, no es algo que hay que fomentar aunque esté a nuestra disposición, aceptémoslo, debe ser únicamente una opción en casos de fuerza mayor). Existen muchas otras cosas que los padres podemos hacer para participar en los cuidados del niñ@ y crear también un vinculo con ellos como pueden ser cambiar pañales, dormir, bañar, pasear, portear, estimular…

Después de ésto, y si todavía tienes alguna duda de qué es mejor para tu hij@, aún hay más:

  • La lecha materna no hay que calentarla y puede ser suministrada en cualquier ocasión y lugar (atemos los prejuicios y pensamientos carcas a una roca y echémoslos al río). El pecho, quitando la higiene normal que todo ser humano debe autorealizarse, no tiene que esterilizarse y la tetina (llamada pezón) suele ser o acaba siendo adaptada a la forma que al bebé más le conviene para alimentarse.
  • La leche materna es más barata que la fórmula, es un buffet libre de esos de «coma todo lo que pueda por el mismo precio», sólo que además en este caso, el precio para el bebé (y para los padres) es 0.

Ahora bien, la sociedad (influida inconscientemente por la industria farmacéutica), ha seguido durante algunas generaciones la premisa de que si existe algún problema, no hace falta calentarse la cabeza y podemos recurrir a la alimentación artificial. Es por ello que muchas madres se dan por vencidas en muy poco tiempo si ven que al iniciar la lactancia surge alguna complicación o que se imaginan el «sacrificio» que supone antes de hacerlo y se les hace un mundo. Pero tened en cuenta esto: la lactancia materna es posible y muy necesaria, y pongo mi experiencia como prueba de ello. Nuestros hijos han tenido bastantes problemas para poder cogerse al pecho y los hemos superado todos. El primero lo logró y estuvo hasta los 14 meses y el segundo actualmente toma sin problemas, pero al principio fue muy complicado. Si hay voluntad y nosotros (los papás) conocemos y entendemos lo importante que es para la salud de nuestro hij@ y para nuestra compañera, podemos y debemos servir de apoyo en los momentos duros y de ayuda en todo momento para que ambos consigan llevarlo a cabo. Nuestro papel es tan importante en este momento como el de la propia madre, y hay una gran cantidad de cosas que podemos hacer para facilitar la experiencia a la madre y al bebé. Asumid todo el trabajo de casa que os sea posible, cread un entorno agradable en el que ambos se sientan cómodos, cuidadlos, mimadlos, dadles apoyo y cariño. Tened en cuenta que necesitan relajarse y descansar, ayudadles a ello y veréis que vosotros también formaréis parte de la lactancia de vuestros hijos.

Hay un libro que os recomiendo mucho para aquellos que queráis conocer un poco más sobre este tema, y bueno, para todos aquellos que acabáis de tener un bebé o que vais a tener uno, se llama «Un Regalo para toda la Vida», de Carlos González, su sinceridad, sensatez y razonamiento lógico me hizo entender la lactancia materna y el primer año de vida de un bebé y creo que debería ser una lectura casi obligatoria para todo el mundo. Es necesario que rompamos con las imposiciones de una época ya pasada y evolucionemos y volvamos a costumbres y actitudes más naturales, que beneficiarán a nuestros hijos y a nosotros mismos. Leedlo y no os arrepentiréis, os lo aseguro.

Y con este post me despido por hoy, espero que os haya gustado, os haya aclarado alguna duda y ya sabéis, si queréis comentarme algo, podéis hacerlo en los comentarios, en Facebook o en Instagram.

Hasta la próxima Capitanes!

1 Comentario

  • Diana

    Me ha encantado.
    De verdad toda la gente anterior a nosotros tendrían que cambiar el chip y ayudarnos más en vez de ponernos tantos peros por el camino.
    Hacer más tribu en el tema crianza y que estuvieran a nuestro lado incondicionalmente en lo que necesitaramos

    Responder

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